¿No se supone que deberías de levantarte renovado y lleno de energía?

¿Por qué entonces te cuesta tanto trabajo dejar la cama para iniciar tus actividades diarias?

Sé que tienes la respuesta: no estás durmiendo bien.

No estás aprovechando al máximo tus horas de sueño y por eso tienes la sensación de despertarte más cansado que la noche anterior.

Y entiendo que esta situación te preocupe.

No es para menos:

Te sientes con poca energía, batallas para concentrarte, tus conocidos te preguntan todo el tiempo si estás muy cansado, si estás enfermo...y lo peor de todo es que no disfrutas de la vida por culpa de esta situación.

Tal vez este problema ya haya afectado también a tu cartera, si has comprado remedios, medicamentos que no te han ayudado o que no han resultado poco prácticos y complejos.

Pero no todo está perdido. 

Existen alternativas que podrían ayudarte, como han ayudado a miles de personas.

El lado oscuro de los medicamentos para dormir

Existen muchos medicamentos en el mercado que tienen la función de ayudarte a dormir mejor.

Muchos de ellos son bastante efectivos, pero no todo es miel sobre hojuelas: los efectos secundarios pueden ser más peligrosos que el problema que intentas solucionar.

Entre estos efectos secundarios se encuentran la pérdida de capacidad cognitiva, depresión, ansiedad, ataques de pánico, entre otros.

La Organización Mundial de la Salud ha sido muy enfática en sus advertencias sobre los riesgos de estos medicamentos y por esta razón, los especialistas los recomiendan únicamente para tratar casos extremos.

En un estudio realizado por la revista British Medical Journal, se comprobó que las personas que habían consumido hasta 18 dosis al año de alguno de estos medicamentos tienen 3.5 veces más probabilidades de morir.

Si el número de dosis al año supera los 132 dosis, las probabilidades de morir aumentan hasta 5 veces más.

Así que el uso de medicamentos para dormir deberían de ser una opción únicamente en casos graves y por supuesto, siempre bajo la asesoría de un especialista.

Gracias a que esta almohada abarca toda la parte superior del cuerpo, ayuda a regular la temperatura corporal de una forma muy efectiva, mejorando la calidad de sueño y relajando tu organismo con su innovadora tecnología.

Si prefieres dormir boca arriba te recomiendo la Almohada con Oro Star Shiatsu o la Almohada Zero Feeling con Oro. Estas almohadas tienen la misma tecnología que la almohada corporal pero su diseño facilita esta posición.

En caso de que no quieras cambiar de almohada, pero aún quieres beneficiarte de la tecnología de Phiten, puedes optar por el Futón Relajante con Oro, una especie de edredón de microfibra que te enamorará en el mismo instante que lo toques.

Cualquiera que sea la opción que hayas elegido (si eliges ambas será mucho mejor